Lunes, 15 2022 Agosto

El padre Fernando está en su cuarto año de servicio en Granada. El padre Fernando está en su cuarto año de servicio en Granada.

Agradar a Dios y servir a la gente, el propósito del padre Fernando Monsalve en su ministerio sacerdotal

Escrito por  Faiber Salazar Feb 18, 2022

Oriundo del municipio de El Santuario, el padre Fernando Monsalve llegó a prestar sus servicios pastorales a Granada en el año 2019, luego de haber tenido su primera experiencia como sacerdote en otra localidad del Oriente Antioqueño: Guarne, en la Parroquia Nuestra Señora de la Candelaria.

Por: Faiber Salazar
Twitter: @Soy_Fai

Como cualquier niño campesino, su infancia estuvo marcada por momentos buenos y otros no tan buenos.  Sus primeros años los vivió en la vereda Portachuelo recuerda: “todo lo disfrutábamos de una manera muy simple, muy sencilla con mi papá, con mi mamá, con mi hermano”.

Sobre su vocación afirma que “yo siempre le preguntaba a mi mamá o mi papá quiénes son esos niños que están allá vestidos de blanco ayudándole al padre y me fui encarretando con todo eso. Fui acólito, fui catequista, participé en muchos grupos de la parroquia y así me fui encariñando de esto. Si yo no hubiera sido seminarista o sacerdote, yo creo que, hasta el día de hoy, como cualquier laico comprometido, estuviera allí sirviendo. Fueron alrededor desde los 7 u 8 años hasta los 18 años, que me fui para el seminario, sirviendo en la Basílica San Judas Tadeo”.

Uno de los días más felices de su vida, es sin duda el 24 de mayo de 2014. Siendo un fiel devoto de María Auxiliadora, y después de cinco meses de diaconado en la Parroquia Nuestra Señora de la Candelaria, recibió con sorpresa y emoción la noticia de que el Obispo tenía disponibilidad para el 24 y el 31 de mayo para su ordenación sacerdotal, “yo en ese momento no sabía si llorar, si quedarme paralizado. Dije: ¡Dios mío! 24 de mayo, la fecha que yo quiero. Inmediatamente escogí esa. Nunca le dije al obispo que quería ordenarme el 24 de mayo, día de María Auxiliadora, yo tenía ese deseo profundo en mi corazón y le decía a la Virgencita: interceda por mí”.

A finales de 2018 recibió la noticia de su nombramiento para Granada, en donde solo había estado una vez. “Las experiencias son muchas. Hay que hablar de lo querendona que es la gente, lo cariñosos que son todos, siempre el apretón de manos, el abrazo. Ha sido una bendición estar aquí en Granada. La fe de la gente es muy grande, lo mucho que la gente participa de las eucaristías, lo mucho que la gente busca al sacerdote. Personalmente yo me he sentido muy fortalecido aquí en la vida espiritual”.

Además de cada ocupación relacionada con su misión como pastor de la iglesia, y que ejerce con mucho amor y un compromiso más que evidente, el padre Fernando es un apasionado por la arquitectura (dice habría sido su profesión de no haber sido sacerdote). También disfruta como un parroquiano más de otras actividades como leer, viajar o escuchar música -especialmente de la Hermana Glenda y unos vallenatos viejitos-.

“Las canciones de ella me gustan mucho. Hay otros cantautores católicos de Colombia y regionales que me gustan mucho, pero también me gusta el vallenato, me encanta y sobre todo el viejito, no tanto los de ahora. No me gustaban antes, me comenzaron a gustar desde el 2014 para acá”.

Corriendo el cuarto año de su trabajo pastoral en Granada, completamente adaptado a la dinámica municipal, encariñado con la gente y con este territorio que lo ha acogido, el padre Fernando destaca del pueblo y su gente… “Granada todavía tiene ese tinte de campesinos y eso es muy lindo, porque ahí es donde se guarda la sencillez de la gente, el cariño de la gente, el amor, la acogida que ustedes brindan. Al granadino siempre lo defino con esa palabra: la acogida. Son tan acogedores que lo hacen a uno familia, lo hacen a uno parte de ustedes. Termina uno sintiéndose granadino, siendo parte de este pueblo”.

Concluyendo una charla muy amena y previo a disfrutar de un café, con la tranquilidad y humildad que ha mostrado durante su ministerio en Granada, el padre Fernando concluye: “¿Qué me sueño yo en el ministerio sacerdotal? Simplemente ser siempre sacerdote, no me sueño nada más, la voluntad de Dios. Por ahora soy feliz donde estoy y no pretendo nada más, estar con la gente, estar con la comunidad, servirles”.

Otras publicaciones

« Agosto 2022 »
Lun Mar Mier Jue Vie Sáb Dom
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30 31        
  1. Popular
  2. Tendencia
  3. Comentarios