La Junín. Un espacio para el reencuentro

El día domingo 1 de febrero y después de más de 50 años de tradición musical, familiar, de charlas de amigos de reuniones familiares y de partidos de nacional y la selección Colombia, la Heladería la Junín, cierra las puertas al público en general para realizar una remodelación en su parte física, pues el nuevo dueño quiere darle un  nuevo aire a este local que ha trascendido en generaciones granadinas, que en el día a día se acercan a disfrutar de una rica manzanilla y un compartir familiar.

Hoy muchos de nosotros no preguntamos que irá a pasar con la Junín, pues se desatan incógnitas si seguirá con la tradición o renovará todo su quehacer en el ámbito local de Granada, por eso hoy quiero compartir de nuevo, algo que escribí hace un tiempo acerca de lo que ha sido la Junín para nosotros lo granadinos.

Con más de 50 años atendiendo al publico granadino la heladería La Junín, se ha vuelto ese espacio, donde casi todos los granadinos en algún momento hemos estado ahí, ya sea tomando la famosa manzanilla, tinto o cualquier licor.

Son generaciones que hemos pasado por ahí, parejas de enamorados que detrás de las canciones de Camilo Sesto, Franco De vita u otro de tantos artistas que han escrito canciones para hacer latir el corazón.

Con solo entrar ya se siente el ambiente de este lugar, pues Alexander Arcila conocido como surullo, brinda una sonrisa acogedora como todos y cada uno de los administradores y meseros que han pasado por allí, y es que solo por recordar algunos el famoso Gustavo Tuto, Dorance y el mismo profesor Tarsicio, son los que han sabido cual canción ponerle al cliente para ponerlo a comprar, es increíble la memoria que tienen.

Antes veíamos como solo pedir una canción, era sinónimo de coger Lps, o los famosos acetatos de 33 revoluciones, o de pronto de los pequeños de 45 revoluciones, ellos sabían de que color y en que Lp, y hasta en que número y lado estaba el tema que uno quería escuchar. Con el avance de la tecnología y el internet solo es digitar un teclado y ya esta lista la canción para sonar, así es como los famosos discos son solo recuerdos.

Hinchas de Nacional hemos visto salir campeón a nuestro equipo en este lugar, pero ahí también hemos llorado y hasta peleado con árbitros que no nos escuchan, y madrear a jugadores por su bajo rendimiento, allí vivimos la segunda libertadores que Nacional ganó en el 2016, mera fiesta que armamos y desde bien temprano.

La Junín hoy en día guarda miles de recuerdos de parejas, familias, amigos e hinchas del futbol, y son tantos los recuerdos en este lugar que las mesas y sillas han permanecido por muchísimos años allí y se niegan a ser olvidadas, o cambiadas, para que La Junín no pierda ese aire de los años 60 y70, y pierda su identidad.

Un dato que me parece importante es que según cuentan, es que este lugar donde hoy funciona La Junín no todo el tiempo fue heladería, mi compañero Mazamorro que es bien chismoso dice que por ahí leyó en un texto que antes funcionó una carpintería.