{"id":477,"date":"2022-03-11T15:42:27","date_gmt":"2022-03-11T15:42:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.desdegranada.com\/site\/?p=477"},"modified":"2022-03-11T15:42:27","modified_gmt":"2022-03-11T15:42:27","slug":"a-vender-limones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.desdegranada.com\/site\/?p=477","title":{"rendered":"A vender limones"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Por:\u00a0Hugo de Jes\u00fas Tamayo G\u00f3mez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con estas palabras empezamos aquella ma\u00f1ana, pues desde el d\u00eda anterior, que \u00e9l lleg\u00f3 con la noticia de que lo hab\u00edan suspendido, yo estaba seguro de que no lo iba a dejar solo en la casa y menos durmiendo mientras yo iba a trabajar.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Busqu\u00e9 unos tenis, pantal\u00f3n y camiseta \u2212la indumentaria acorde a lo que deseaba emprender en ese momento\u2212, me alist\u00e9, sal\u00ed y desde la sala lo llam\u00e9: \u00a1Hugo Alberto, nos vamos! Y \u00e9l enseguida apareci\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Salimos del barrio San Javier, tomamos la avenida San Juan y, serpenteando calles, cruzando esquinas, pasando por un barrio para cruzar el otro, llegamos a la Avenida Guayabal. Pap\u00e1, \u00bfqu\u00e9 vamos a hacer?, me pregunt\u00f3 \u00e9l rompiendo el silencio de esa madrugada, al ver que camin\u00e1bamos y camin\u00e1bamos sin ninguna explicaci\u00f3n de mi parte. Solo s\u00edgame. Lo va a saber cuando lleguemos donde vamos a ir, le contest\u00e9 y continu\u00e9 a paso largo. Tan r\u00e1pido que mi hijo ten\u00eda que aligerar su caminado para no quedarse atr\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por la Avenida Guayabal nos dirigimos recto hasta La raya y cruzamos a la izquierda para conseguir la entrada principal a la Central Mayorista, no sin antes \u00e9l preguntarme en varias ocasiones: pap\u00e1, \u00bfqu\u00e9 es lo que vamos a hacer? y yo contestarle de la misma manera: lo va a saber cuando lleguemos. El recorrido lo hicimos en unas dos horas y cuarto. All\u00ed llegamos todav\u00eda algo de noche.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esa plaza de mercado busqu\u00e9 el galp\u00f3n donde vend\u00edan los limones y fui preguntando puesto por puesto por el precio de un bulto de esta fruta. Hugo Alberto todav\u00eda no dimensionaba lo que hab\u00eda en mi mente, por eso yo le dec\u00eda: mire lo que hago. Y, despu\u00e9s de elegir en qu\u00e9 puesto comprar\u00eda, me dirig\u00ed al encargado de las ventas y le dije: \u00bfme puede vender medio bulto al precio de uno? El proveedor sin contestar, fue, trajo un costal, de un bulto vaci\u00f3 una parte ah\u00ed y los dos paquetes las fue poniendo sobre una b\u00e1scula hasta comprobar que ambos ten\u00edan el mismo peso. Le pagu\u00e9 y antes de salir, le pregunt\u00e9: se\u00f1or, por aqu\u00ed, \u00bfd\u00f3nde venden bolsas? Despu\u00e9s de su explicaci\u00f3n y dar las gracias, quise poner a mi hijo a llevar el bulto, pero con los primeros pasos vi que la carga era muy pesada para \u00e9l, entonces mejor le recib\u00ed el costal y salimos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conseguimos una maya pl\u00e1stica que venden por metros, a esta se le hace un nudo en la punta y luego uno va metiendo limones como si se fuera a hacer morcilla y, a medida que van entrando los limones en su interior, esta maya sin fin se va expandiendo y el producto queda expuesto a plenitud para su identificaci\u00f3n y la futura venta. Por cada docena yo le iba haciendo un nudo y as\u00ed sucesivamente: una docena, un nudo, otra docena, otro nudo\u2026 Cuando est\u00e1bamos haciendo esta operaci\u00f3n en una acera en el interior de la plaza de mercado, un vigilante nos abord\u00f3 diciendo: \u201caqu\u00ed, dentro de la plaza no puede hacer eso y menos ponerse a vender\u201d. Nos hizo parar, nos acompa\u00f1\u00f3 hasta la puerta y abandonamos la plaza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hugo Alberto no pronunciaba palabra, solo me hac\u00eda caso a lo que yo le ped\u00eda que hiciera. Ya afuera le dije: tranquilo mijo que esto lo viv\u00ed igualmente con su mam\u00e1 (Q.E.P.D). A los vendedores ambulantes no los quieren en ninguna parte. Entonces nos sentamos en la acera, al pie de la avenida, a terminar de empacar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando ya la ciudad no necesitaba las l\u00e1mparas de sus calles encendidas y ten\u00edamos dos \u201crosarios\u201d de limones, mi hijo pregunt\u00f3 de nuevo: \u00bfqu\u00e9 vamos a hacer con esto? En la casa le dije que deber\u00eda de aprender un oficio. El patrimonio que tengo hoy en d\u00eda, lo inici\u00e9 con su mam\u00e1 vendiendo limones, papa, yuca, arracacha y toda clase de frutas y verduras. Vamos a vender. Y, dicho esto, le colgu\u00e9 en el cuello un paquete de limones \u2212unas ocho docenas\u2212, yo me colgu\u00e9 el otro \u201crosario\u201d, cog\u00ed el costal con lo que quedaba y le ped\u00ed que \u00e9l lo llevara, pero, antes de echarse el paquete al hombro, \u00e9l observaba alrededor, dirig\u00eda su mirada al piso, luego me miraba a m\u00ed como incr\u00e9dulo, pues hasta ese momento no sal\u00eda de la sorpresa de que fu\u00e9ramos a caminar las calles de Medell\u00edn vendiendo limones. Apenas obedec\u00eda sin chistar. Solo mire lo que hago, le dije antes de dar el primer paso adelante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al otro lado de la avenida, una se\u00f1ora ten\u00eda una caseta, entonces cruzamos la v\u00eda y arrime a este puesto: se\u00f1ora, limones a mil la docena, le dije. \u201cNo, gracias, no necesito\u201d, contesto la propietaria del peque\u00f1o negocio. A cuanto transe\u00fante nos encontr\u00e1bamos, le pregonaba lo mismo: limones, limones. A mil la docena. Sin conseguir hacer ni la primera venta, llegamos de nuevo a la Avenida Guayabal, volteamos a la derecha y continuamos sobre el costado derecho de esta interminable v\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llev\u00e1bamos unos 45 minutos de recorrido, cuando mi hijo me expres\u00f3: pap\u00e1, tengo hambre \u2212sab\u00eda que era normal su pedido, porque yo le daba el desayuno a las 5:30 de la ma\u00f1ana antes de llevarlo al colegio\u2212 y le contest\u00e9 haci\u00e9ndome el alterado: \u00a1no ve que todav\u00eda no hemos \u201cbajado bandera\u201d! Y, a unos treinta o cuarenta metros alcance a ver una carpa donde vend\u00edan algo y le suger\u00ed: vamos all\u00ed a ver si esa se\u00f1ora nos compra. Limones a mil la docena, le dije a la que atend\u00eda el puesto y la respuesta fue igual: \u201cno, gracias\u201d. Entonces le propuse: do\u00f1a, por favor nos cambia dos tintos por una docena de limones. Mire que est\u00e1n grandes, le agregu\u00e9. A la se\u00f1ora se le notaba que lo hac\u00eda m\u00e1s por colaborar que por el producto de cambio y, sin pronunciar palabra nos sirvi\u00f3 dos caf\u00e9s en vasos desechables casi llenos. Los consumimos, le entregu\u00e9 los limones y salimos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entramos a una peque\u00f1a tienda, ofrecimos el producto y vendimos la primera docena. Cuando salimos de ah\u00ed y ya iba a seguir, como Hugo Alberto vio que la cosa era en serio, me dijo: pap\u00e1, para que terminemos r\u00e1pido, yo me voy por la acera del frete y usted sigue por este lado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos el recorrido independientemente y como por la acera por donde \u00e9l ofrec\u00eda el producto se iba acercando a las inmediaciones del Parque Zool\u00f3gico Santa Fe y sobre este costado es solo una larga pared sin a qui\u00e9n ofrecerle nada, mi hijo cambi\u00f3 de anden y continuamos juntos. Al llegar antes del puente de la calle 30 y, como luego segu\u00eda una consecuci\u00f3n de m\u00e1s puentes y avenidas sin la posibilidad de negocios donde tratar de vender, apenas par\u00f3 un bus que pasar\u00eda estos puentes, le dije al conductor: se\u00f1or, \u00bfnos lleva a los dos por el precio de uno y nosotros nos montamos por la puerta trasera?\u00a0 El chofer inmediatamente abri\u00f3 esa puerta y estir\u00f3 su mano para recibir el pasaje. Hugo Alberto no se sorprendi\u00f3 de esta actitud m\u00eda, pero en el interior del bus, igualmente le expliqu\u00e9: para empezar un negocio hay que economizar hasta el \u00faltimo centavo. Esto tambi\u00e9n lo hac\u00edamos su mam\u00e1 y yo en Cartagena, cuando \u00e9ramos vendedores ambulantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El bus lleg\u00f3 a las inmediaciones de la Plaza Minorista, se estaciono en un paradero y ah\u00ed nos bajamos. Enseguida hab\u00eda un sem\u00e1foro y cuando este pasaba a rojo, aprovech\u00e1bamos para ofrecer el producto a los conductores. Despu\u00e9s de vender dos docenas, como era una zona ya ocupada por otros vendedores desde a\u00f1os atr\u00e1s, estos nos empezaron a mirar con caras amenazantes, entonces seguimos el recorrido y nos internamos por las calles del barrio Prado, Lovaina\u2026 tocando puerta a puerta \u2212pocas casas nos abr\u00edan, pues con un costalito en la espalda aparent\u00e1bamos nada menos que unos pordioseros\u2212. Bajamos, seguimos por la acera del costado oriental del viaducto del Metro y despu\u00e9s de que pasamos por el frente de la entrada al cementerio San Pedro, llegando a la esquina norte de este camposanto, mi hijo me volvi\u00f3 a decir: pap\u00e1, tengo hambre. Mijo, todav\u00eda no hemos librado el capital de los limones, le contest\u00e9, pero, al dirigir la mirada en diagonal, al otro lado de la acera, me detall\u00e9 que hab\u00eda un negocio y se ve\u00eda salir humo de sus ollas cuando la que lo atend\u00eda las destapaba. Vamos all\u00ed, le dije.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegamos, descargamos en el and\u00e9n el costal, al pie de este colocamos los limones que llev\u00e1bamos terciados en el cuello y me puse a mirar qu\u00e9 era lo que hab\u00eda bajo ese toldo. Al frente, sobre la calle, una fila de taxis y algunos de sus conductores estaban comiendo de lo que vend\u00edan all\u00ed. Tambi\u00e9n, un conductor que acababa de bajarse de su veh\u00edculo, se acerc\u00f3 al sitio, y dijo: \u201cey, cucha, me da un desayuno bien reforzado. As\u00ed como me gustan a m\u00ed\u201d. Cuando la se\u00f1ora cogi\u00f3 una arepa y seguidamente destap\u00f3 la olla, ah\u00ed mismo de esta se escap\u00f3 un olor a guiso de tomate, cebolla y posiblemente Triguisar u otros condimentos. Luego, cuando ella introdujo un cuchar\u00f3n, revolvi\u00f3, sac\u00f3 dos alb\u00f3ndigas y las deposit\u00f3 sobre la arepa, este olor contamin\u00f3 m\u00e1s mis fosas nasales. Y ese olor se esparci\u00f3 por todo el ambiente, en el momento que volvi\u00f3 a meter el cucharon, sac\u00f3 m\u00e1s guiso y lo esparci\u00f3 sobre la arepa y las alb\u00f3ndigas. Luego sirvi\u00f3 un vaso de chocolate.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apenas termin\u00f3 de atender a ese cliente, le dije: do\u00f1a, \u00bfnos cambia dos arepas con alb\u00f3ndiga y chocolate por tres docenas de limones? \u201cUy, esto ha estado muy malo\u201d, dijo, e inmediatamente uno de los taxistas que escuch\u00f3, dej\u00f3 de comer y le increp\u00f3: \u201cse\u00f1ora, todos los d\u00edas nosotros comemos aqu\u00ed, \u00a1c\u00f3mo que no le va a colaborar a este cucho y al pelao!\u201d. Ella no lo pens\u00f3 dos veces y nos sirvi\u00f3 par de arepas con su alb\u00f3ndiga encima y chocolate. Cuando ya desayunamos y le fui a entregar los limones, la se\u00f1ora no los quiso recibir. \u201cTranquilo mijo, era una colaboraci\u00f3n. Eso me lo anota mi Diosito all\u00e1 arriba\u201d, dijo dirigiendo la mirada al cielo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese mismo anden empacamos m\u00e1s limones por docenas, nos las colgamos en el cuello, de nuevo le ech\u00e9 a mi hijo el costalito a su espalda y con el est\u00f3mago lleno, continuamos nuestra labor por las calles del barrio Santa Cruz. A las diez o diez y media de la ma\u00f1ana, Hugo Alberto me pregunto: pap\u00e1, \u00bfya libramos los limones? S\u00ed, pero falta la utilidad (le ment\u00ed, ya llevaba unos tres mil pesos ganados). Y unas dos cuadras m\u00e1s adelante con cara de cansancio, me dijo: padre, ya aprend\u00ed, vamos para la casa. Listo, pero nos vamos vendiendo por el camino, le contest\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bajamos ofreciendo el producto por donde camin\u00e1bamos, llegamos a la avenida Carabobo, seguimos por esta v\u00eda bordeando el Jard\u00edn Bot\u00e1nico, luego cogimos la Avenida el Ferrocarril, pasamos de nuevo por el frente de la Plaza Minorista (obvio, por ah\u00ed no ofrecimos los limones), luego llegamos a Barrio Triste donde yo ten\u00eda un almac\u00e9n, mi hijo se tir\u00f3 a dormir en la bodega, dej\u00e9 ah\u00ed el costal con los limones que nos quedaban y me fui para la casa a descansar; pues ya hab\u00edan pasado las doce del d\u00eda.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Meses despu\u00e9s, que me llevaba a Hugo Alberto a trabajar a una empresa en la cual yo era el gerente, subi\u00f3 a mi oficina uno de los empleados y me dijo: \u201cdon Hugo, \u00bfsabe lo que est\u00e1 diciendo su hijo?, que mi pap\u00e1 es una gonorrea llevarme a vender limones\u201d. Tranquilo mijo, con tal que no me irrespete en la cara, que diga lo que sea, que yo no necesito hijos buenos para m\u00ed, yo necesito hijos buenos es para la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eso hace ya 19 a\u00f1os. Feliz cumplea\u00f1os hijo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Marzo 09 de 2022.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Lev\u00e1ntese, le dije a mi hijo de 13 a\u00f1os, al tiempo que le quitaba la cobija. \u00bfQu\u00e9 hora es, pap\u00e1?, me pregunt\u00f3. Las 3 de la ma\u00f1ana, le contest\u00e9. Pero si usted sabe que estoy castigado en el colegio y hoy no puedo ir a estudiar, volvi\u00f3 y me dijo. Por eso se va a levantar ya, porque tiene que aprender un oficio donde no necesite estudio. Con solo saber contar plata es suficiente \u2212le asegur\u00e9\u2212. P\u00f3ngase la ropa m\u00e1s viejita que tenga, termin\u00e9 dici\u00e9ndole, despu\u00e9s de que \u00e9l se levantara sin m\u00e1s reproches.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[20],"tags":[],"class_list":["post-477","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-columnistas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.desdegranada.com\/site\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/477","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.desdegranada.com\/site\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.desdegranada.com\/site\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.desdegranada.com\/site\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.desdegranada.com\/site\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=477"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.desdegranada.com\/site\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/477\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.desdegranada.com\/site\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=477"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.desdegranada.com\/site\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=477"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.desdegranada.com\/site\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=477"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}